El año 2013 fue algo traumático, por distintas circunstancias que me hicieron caer en depresión (sentimentales, laborales y familiares) hasta el punto de tener que salir de mi casa, para cambiar de aires y recuperarme económicamente.
En mayo me vi dejando el susurrador cierzo de mi ciudad natal por el calor y la brisa marina de Mallorca.
Fueron días duros de trabajo en un hotel, aunque como siempre el trabajo duro tenía su recompensa, el tener la playa a cuarenta metros, salir del hotel y poder darte un baño refrescante, o simplemente sentarte en la arena y dejar que la brisa proveniente del horizonte te acaricie suavemente, eso no tiene precio.
Pasaban los días, recogiendo ropa sucia y toallas mojadas de diferentes líquidos, algunas de ellas intentabas pensar que eran agua mezcladas con algo de cerveza derramada (aunque sabías que no era así) pero sobreviví a base de la comida del hotel y platos preparados de Mercadona.
Pero un día, todo cambio, al acceder a mi cuenta de "caralibro" un mensaje de Sandra ( una gran amiga de la ciudad del viento, a la que le debo mucho un muy poco tiempo) decía: te sugiero como amiga a Arya Asthy Koda, una amiga mía con la que creo que harás buenas migas.
Desde ese mismo momento empezó un intercambio de mensajes entre Arya y yo, al principio por "caralibro" más tarde por otros modernos medios de comunicación. Nos contábamos nuestras cosas, ella al igual que yo no estaba pasando por su mejor momento. Yo intentaba prestarle la mejor ayuda que me permitía los mil kilómetros que nos separaban, mientras le contaba mis planes de ir a estudiar locución y doblaje a la ciudad condal.
Todo indicaba que tardaríamos en conocernos físicamente, pues en mis planes no se contemplaba sentir el cierzo en mi cuerpo en algún tiempo. Pero, caprichos del azar ( ese pequeño cabroncete que con su invisible y en ocasiones cruel mano cambia tus planes de vida en tan sólo un segundo) interpuso en mi camino un serio accidente de tráfico, que tiró por tierra todos mis planes. Obligándome a volver a casa.
Fue entonces cuando entendí, todo lo que paso, todo lo pasado fue para hacerme volver renovado, mejor, a esta tierra que tanto quiero, y esa sugerencia de amistad de Sandra atraves de "caralibro" se fue tornando algo más, algo diferente, algo nunca vivido.
Ahora han pasado trescientos noventa días de ese primer beso, días todos ellos llenos de felicidad.
Conclusión, todo lo que pasa en la vida, por cruel y descabellado que parezca, es para hacernos crecer y ser mejores para llegar a nuestro destino en el momento justo.
GRACIAS ARYA
GRACIAS AZAR ( cabroncete manipulador)

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