jueves, 12 de febrero de 2015

Al rico gimnasio.

Corría como la pólvora el mes de #febrero, y te encuentras pesado y cansado, no sabes muy bien por que, puede ser la edad, pueden ser los kilos que te has puesto encima en estos dos últimos años. Así que decides averiguarlo, vas al baño te pones delante de la báscula, la mirar y ella te mira a ti con sus ojos burlones, y como si de John Waine en una escena de duelo se tratara, avanzas hacia ella, subes y ahí está el veredicto, 10 kilos te has echado encima en dos años, bueno encima no delante, por que lo que yo llamo "tripita" en realidad es una panza omolagada.
 Pero todas las alarmas saltan cuando te encuentras por la calle, al que fue tu monitor en el único #gimnasio que ha conseguido que aguantes yendo más de un mes seguido, y su comentario te toca algo por dentro - tío a ver si te pasas a entrenar algún día que mira como te estas poniendo, que dentro de poco vas a empezar a rodar en vez de andar. El comentario no podia ser mas sincero e hiriente. 
Pasan los días y decides pasar por el "gym" hablas con uno con otro, y sin darte cuenta estas con un comercial que te esta explicando tarifas y trapicheos que puede hacer para que vuelvas, pero claro no puedes decidir tienes que ir y comentárselo a una pelirroja acelerada. 
- Carino, he estado en el gimnasio y estas son las tarifa y esta oferta es la que nos hacen ¿quieres ir a ver el gimnasio?
- Claro, ¿vamos ahora?
- venga vale. 
Así fue como esa misma tarde fuimos a ver el gimnasio, y antes de darnos cuenta ya estábamos apuntados en el gym. 
Algún día os contare como fue el primer día de entrenamiento de la pelirroja y yo. 


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