Una cosa les quiero contar, y es que, por si aún no se han enterado, hace frío, hace mucho frío, eso cuentan en las noticias, es una cosa extraordinaria, que haga frío en invierno es nuevo. Yo personalmente creo que de noticia tiene poco, el que escribe vive en el gran valle del Ebro, en la ciudad de la pilarica, y a lomos de mi caballo blanco recorro la ciudad varias veces al día, y por estos lares es normal el viento, por eso algunos nos llaman "cheposos", pues bien esta semana que termina hemos tenido nuestro tan querido y apreciado Cierzo*, son brisas veraniegas por lo general de treinta a cuarenta kilómetros por hora, es normal que venga frio, el Moncayo esta nevado, lo raro sería que caldeara el ambiente, bien cierto es, que esta semana pasada mi querido Cierzo se ha tomado esteroides, alcanzando velocidades superiores a ochenta kilómetros por hora, convirtiendo la ciudad en una peligrosa pero divertida gincana sorpresa, peatones y conductores teníamos que ir esquivando contenedores, ramas, etc, y para complicar la situación un poquito de nieve, para que se más divertido, pero tampoco es nada excepcional, solo pasa todos los años, pero nuestra memoria se encarga de olvidarlo por algún extraño motivo.
La vida no puede ser todo calma, tranquilidad y sol, ha de existir la tempestad para que podamos valorar la calma como se merece, solo es necesario un poco de previsión para que no nos pille a pie cambiado.
Dicho esto, disfrutare de este descanso y termino dando un mensaje a la gente que va de visita al Moncayo, ¡JODER CUANDO OS VAYÁIS, CERRAD LA PUERTA QUE SE CREA CORRIENTE Y ESTOY HARTO DE TANTO CIERZO!
* Viento septentrional más o menos inclinado a levante o a poniente, según la situación geográfica de la región en que sopla. Vamos del Moncayo.
#cierzo,#frio,#tiempo,#reflexion
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