lunes, 22 de diciembre de 2014

Tortura de la desilusión.

   Hoy se celebró el gran esperado sorteó estraordinario de Navidad. Hoy es el día en el que todo el mundo se ilusiona con no tener que volver el día siguiente al trabajo, comprar eso coche con el que soñamos y que es inaccesible con nuestros sueldos propios de la más vil esclavitud, o con ese apartamento en la playa. Pero... cuando las probabilidades de que ser agraciado con ese décimo premiado son de 0,001%, la probabilidad me parece demasiado baja como para pensar que una bolita de madera vaya a solucionar cualquiera de nuestros problemas. Pues bien, una vez más, se celebró y la ilusión llovió sobre unos pocos y la desilusión cayo como no jarro de agua fría sobre una gran parte de la población, que ve como una vez más sus sueños se desvanecen como el humo de un cigarrillo, entonces os dejo fis preguntas queridos lectores ¿es ilusión o auto-tortura? ¿No sería más fácil, olvidarnos de banalidades como que te toque la lotería, mirar estas fechas con los ojos de un niño, sin esperar que un trozo de papel nos arregle la vida?
En este día tan grabado en nuestro ADN en mi opinión de desilusión, prefiero volver a ser un niño e ilusionarme con las luces que invaden nuestras calles, y trabajar para conseguir mis sueños, que no son pocos, no será un papel el que me los consiga. 
Espero que os guste y os haga reflexionar. Acabo que me cierran la administración de lotería, que hay que comprar la lotería del niño. 
 
FELIZ NAVIDAD

   

1 comentario:

  1. No te falta razón, pero también es cierto que a alguien le toca y ese alguien puedes ser tú, con probabilidades parecidas a la de que te caiga un rayo encima, sí. Pero a alguien también le ha caído, por lo tanto +1 por tu afán de trabajarse los sueños, como debe ser, pero a la vez te invito a una vez al año a tener esa ilusión/esperanza y si no toca pues no desilusionarse, sino pensar que le haya tocado a alguien que lo pueda necesitar más que nosotro. Saludos y felices fiestas :) !

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